lunes, 30 de agosto de 2010

Enfoques cooperativos; Hoy: “¿Augusto Roa Bastos demonizó al Supremo?”.


Por José Yorg, el cooperario.

Amigable lector y lectora, me apresuro a decirte que el presente artículo lleva en mi cabeza tanto tiempo-cuanto menos 30 años-que la verdad confesada sea, me siento liberado desde hoy.

Todo empezó cuando leí en aquellos lejanos y nostalgiosos días juveniles el libro del admirado y respetado Don Augusto Roa Bastos en cuestión “Yo el Supremo”, cuyas emociones se deslizaron y entrecruzaron entre el deleite literario y el desconcierto, desconcierto porque no estuve ni estoy de acuerdo en la forma en que retrató al gran Karaí Guazú y lo digo así con todas las letras y en el tono más alto que se pudiera pronunciar.

No pretendo profanar ni ofender, sólo decir mi verdad, guardada, como dije desde hace más de 30 años, derecho que ejerzo gracias a la generosidad del presente medio que lo publica.

Sé que estoy hablando de una obra cumbre que recibiera-meritoriamente como tal –innúmeros elogios, pero debo señalar, sin embargo, lo que muchos callan por prudencia o por conveniencia, que desde el punto de vista histórico en su contenido y esencia encuentro desproporción interesada.

Interesada desde lo subjetivo, desde la desesperanza y la premura legítima, puesto que-a mi criterio modesto-transportó el tiempo pretérito del Dr. Francia al presente stronista de la escritura, asimilándolos en la catadura de dictadores perpetuos, casi como una inocente ironía. Me parece que en realidad pretendió describir a Stroessner, personaje trágico.

Se sabe desde antaño que las personalidades son productos de su tiempo, de las circunstancias y no lo que subjetivamente quisiéramos que sean o como debieran.

El Karaí Guazú fue el personaje exacto a su tiempo y espacio, el Paraguay lo produjo porque fue una necesidad histórica y lo fue modelando en su transcurrir y sobre todo en su necesidad de construcción de Nación Independiente que debió sortear todo tipo de conspiraciones, agresiones y ambiciones vergonzantes que dieron de cabezas con la voluntad de hierro de un hombre que marcó su impronta a la raza guaraní.

Creo que el gran maestro-mi querella con él no disminuye en nada mi admiración-miró el accionar del Karaí con ojos demasiados cansados en razón de vivir en tierras extrañas, nos suele pasar a los desterrados, y por ello siempre me interrogué: “¿Augusto Roa Bastos, demonizó al Supremo?

Relata Don Augusto hechos y circunstancias desde una concepción desligada de lo colectivo, introduciéndose, mejor dicho, enmarañándose en teorías arrimadas al liberalismo, y por ello no vio o no pudo ver la probidad comunera devenida del pensamiento y carácter del “jacobino paraguayo”, del “jesuita”, quien fue capaz de entregar su existencia a los asuntos del Pueblo y la nacionalidad, no pudiendo escapar de ciertos defectos de todo ser humano y patriota.

La Nación paraguaya creció al amparo del Dr. Francia, libre y respetada, pero vilipendiada por los inclinados a la expoliación de sus semejantes, éstos conocieron la fiereza de su temperamento y prefirieron la distancia donde pudieran sembrar odios y levantar injurias e historias desdibujadas a sus conveniencias e intereses.

Creo que Don Augusto juzgó la vida y obra del Dictador Supremo olvidando que “en el derecho romano la institución del Dictador significaba exactamente lo que el Dr. Rodríguez de Francia asumía, dictador y senador del pueblo (dictator, magister populi) función llena de virtudes cívicas y abnegación de dictar las orientaciones más propicias para el pueblo desde la asunción al Estado, ¡una autoridad suprema en los momentos difíciles, y vaya que fueron difíciles esos momentos”!

El significado de Dictador en nuestros tiempos ligados a genocidios y penurias económicas nada tuvo que ver con la dictadura a favor del pueblo que ejerció el Dr. Francia, esos aspectos fueron presentados asimilados, ambos como atrocidades, cuando en realidad la autoridad y atribución del Dr. Francia constituyeron virtudes sociales.

Confesó un día Don Augusto, “Desde que era niño sentí la necesidad de oponerme al poder, al bárbaro castigo por cosas sin importancia, cuyas razones nunca se manifiestan".

Quizás podríamos adjudicar a estos pensamientos de peso a la larga tiranía stronista, o tal vez a una cosmovisión ideológica muy cerrada en cuanto a negarse a describir la historia desde el contexto y de la controversias de intereses expresadas en ella, territorio donde el personaje Francia actúa claramente a favor de las clases populares y aborígenes, restringiendo férreamente la “libertad” de los poseedores para expoliar.

Vengo entonces-respetuosamente- a reivindicar e invitar a una relectura de la vida y obra del Supremo, Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, padre de la Nación Independiente paraguaya. Vengo a apreciar sus virtudes ya que fueron oscurecidas, y sus defectos prevalecidos.

Me gusta imaginar, también en términos de novela, en lo que haría, de tener existencia el Dr. Francia en el actual Paraguay. Creo que los corruptos y políticos desvergonzados se verían en serios problemas e emigrarían cautelosos. Las tierras mal-habidas serían inmediatamente recuperadas y reestructuradas orgánicamente en “Estancias de la Patria” donde los labriegos abrirían fecundos surcos. No encontraríamos ningún niño descalzo y hambriento, ninguna madre o viuda desamparada, no encontraríamos ningún maestro sin escuelas, no encontraríamos mendicidad, la justicia social sería plena.

Francia tiene que ver con los magníficos versos que escribiera Carlos Miguel Giménez y la música que le diera Agustín Barboza: Mi Patria soñada.

Fulgura en mis sueños una patria nueva
que augusta se eleva de la gloria al reino
libre de ataduras nativas o extrañas
guardando en la entraña su prenda futura.
Patria que no tenga hijos desgraciados
ni amos insaciados que usurpan sus bienes
pueblo soberano por su democracia
huerto con fragancias de fueros humanos

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

Enfoques cooperativos; Hoy: “América Latina; ¿siguen abiertas sus venas?”.


Por José Yorg, el cooperario.

Hace ya muchos años que leí el libro de Eduardo Galeano, “Las venas abiertas de América Latina”, concretamente en la década del 70, años turbulentos por cierto, y en cuya obra el autor describe- a mi modesto entender- con excepcional maestría la historia latinoamericana desde su infortunio, desde el despojo que hace precisamente sangrar sus venas.

Entramos de lleno al siglo XXI y las penurias de los desposeídos están intactas, procreando en miserias que avergüenzan al sensible y patriota.

¿Pero, por qué es de tal modo la situación de pobreza ante tanta riqueza material que poseen los pueblos, dónde radica el mecanismo de freno al progreso y bienestar?

Sé que soy reiterativo, pero es que la realidad histórica pareciera y de manera porfiada querer ocultar lo visible: la pobreza latinoamericana devenida del despojo.

Los economistas olvidados de pueblo, de sudor y sensibilidad social nos atropellan con teorías que sólo ellos comprenden, enmarañados en artificios matemáticos, de tasas e interés que nada explican, excepto mayor confusión.

Me sostengo en lo afirmado por el gran escritor y político argentino Arturo Jauretche cuando en similar situación afirmó “Habrá en esto redundancia como en todos mis trabajos, pero conviene no olvidar que persigo un fin didáctico, por lo que hay que caer y volver a caer sobre lo mismo para compensar, con la reiteración, el ocultamiento de las verdades que se dicen, de que se ocupa el mecanismo de la publicidad, que a falta de elementos de convicción utiliza su difusión masiva y continuada para la deformación del pensamiento argentino, cultivando memorias y olvidos maliciosos”.

Y ya que estamos en la tesitura de sostenerme en grandes escritores, sumo entonces al magnífico escritor y filosofo Raúl Scalabrini Ortiz cuando nos alecciona fulminantemente: "Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Sólo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros".

Es en este punto de la exposición en que ingreso la formidable respuesta correctiva que pudiera prestar el cooperativismo a la economía de los pueblos latinoamericanos, previa condición sine qua non de su libre desenvolvimiento.

Podríamos, sin riesgo alguno, afirmar que las venas abiertas de América Latina bien pudieran ser cauterizadas por el accionar cooperativo.

Ese accionar cooperativo, lo dijimos también muchas veces, no está expedito, al contrario está lleno de acechanzas y de intrigas, también de desvirtuaciones y vaciamiento doctrinario.

Es cierto, el Movimiento Cooperativo Latinoamericano tiene ante sí un gigantesco desafió y no albergo la menor duda de que saldrá airoso puesto que posee la más bella y humanizante doctrina, y el método eficaz que su accionar cooperativo comprometido, audaz y dinámico puede desplegar en esa cauterización a las venas abiertas ya señalada.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

jueves, 26 de agosto de 2010

MOCAFOR propuso a TECNICOOP integrarse al Programa nacional de Promotores Territoriales


Desde la entidad cooperativa informó su vocero Raúl Rodríguez que “el presidente del Movimiento Campesino Formoseño-MOCAFOR- Benigno López, en amable consideración nos propuso integrar a TECNICOOP al Programa nacional Promotores Territoriales, espacio desde donde bien se podría desarrollar actividades en beneficio comunitario”.

Al efecto-continuó Rodríguez-asistieron a una reunión informativa y preparatoria realizada en el local del Ministerio de la Comunidad, sede del Programa de Promotores Territoriales para el Cambio Social, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación al cual concurrieron el Cr. Luli Aquino, la Cra. Ana María Ramírez Zarza y José Yorg”.

Señalo Rodríguez que “en la reunión constatamos la enorme importancia que tiene el Programa nacional y que en consecuencia salimos persuadidos de que sería muy importante nuestra participación donde pudiéramos desplegar nuestros modestos aportes de educación y capacitación a grupos de interés que demandan con urgencia formación para el trabajo grupal solidario”

Con miras a Chapadmalal

También especificó Raúl Rodríguez que “se viene la gran movida nacional con la concreción del 2º Encuentro Nacional de Promotores Territoriales a llevarse a cabo en la ciudad de Chapadmalal, provincia de Buenos Aires que será la sede donde se llevarán a cabo muestras, capacitaciones, talleres y charlas en el marco del compromiso con un Proyecto Nacional y Popular”.

Para cerrar su comunicación Rodríguez detalló que “el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en vinculación con otros ministerios, gobiernos provinciales y locales, como así también organizaciones de la sociedad civil, como es el caso de TECNICOOP, pueden fortalecer y acompañar los procesos de organización y participación comunitarios para articular los distintos aspectos promocionales de las políticas sociales que se llevan a cabo”.

*En la foto, la Facilitadora del Programa Isabel Arguello y José Yorg

jueves, 19 de agosto de 2010

Yorg propuso al Dr. Adrian Bogado para cátedra abierta sobre Administración y Derecho Cooperativo.



El destacado docente cooperativo, José Yorg anunció que “hemos presentado una nota formal ante el H.C. Directivo de la FAEN proponiendo al Dr. Adrian Bogado como profesor tutelar del proyecto de dictado de la Cátedra Abierta sobre Administración y Derecho Cooperativo, recientemente presentado para su estudio y aprobación”, recordó.

“Hemos expuesto-continuó Yorg-al Decano Dr. Emilio Grippaldi a través de la nota nuestro formal pedido de que en caso que el proyecto de Cátedra Abierta elaborado por nosotros fuere aprobado se proceda inmediatamente a ofrecer su tutelaje al Dr. Bogado en consideración a sus suficientes meritos académicos y profesionales”.

Refirió Yorg que “junto con mi equipo fuimos recibidos el día martes pasado por la Comisión de Educación del Consejo Directivo de la FAEN ocasión en que pudimos exponer nuestro deseo de que tenga el proyecto un pronto tratamiento en virtud a los beneficios que brindará al estudiantado y ello fue bien admitido por lo que salimos muy esperanzados”.

Creciente interés académico

Prosiguiendo con su comunicación el Lic. Yorg comentó que “la iniciativa de cátedra abierta de Administración y Derecho Cooperativo alcanzó notoriedad a partir de su difusión por los medios por lo que cobra creciente interés académico a nivel nacional e internacional, lo que nos estimula grandemente”.

“Desde Venezuela-indicó Yorg-el experto en derecho cooperativo, Dr. Alberto García Müller nos expresó su deseo de unirse a quienes apoyan la
idea de la cátedra de Administración y derecho cooperativo, del mismo tono desde Paraguay el Dr. Ernesto Batscheck Bryanzeff dio su opinión asegurando que es un tema que a todos nos apasiona cual es el vinculado al Cooperativismo, la docencia y fundamentalmente todo cuanto guarda relación con lo jurídico”.

Autonomía del Derecho Cooperativo

Visiblemente entusiasmado Yorg señaló que “también la Dra. y Mgr. Elvira Castro se comunicó para expresar su adhesión al proyecto de Cátedra acotando que ya es hora de que las Universidades reconozcan la autonomía del Derecho Cooperativo y Mutual y registren que las empresas de economía solidarias son las verdaderas empresas nacionales dado que las universidades deben estar al servicio de proyectos nacionales y latinoamericanos”.

“Debemos tener en cuenta la voz autorizada de la Dra. Castro toda vez que ella fue
Presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social-INAES-, Prof. de la Universidad Nacional de Cuyo, ex Presidente pro-témpore de la Reunión Especializada de Cooperativismo del MERCOSUR y coautora de la Resolución OIT 193 de Promoción de las Cooperativas en el mundo del año 2002”, cerró Yorg muy complacido.

lunes, 16 de agosto de 2010

Enfoques cooperativos;Hoy: “La educación debe alimentar el espíritu altruista de los jóvenes”.


Por José Yorg, el cooperario.

He discrepado con muchos sobre la naturaleza del ser humano en cuanto a que se afirma que éste es invariablemente egoísta y que la educación, la moral y la propia cultura frenan estos impulsos. Sostengo por el contrario que el hombre como especie es naturalmente cooperante, y luego como nos aleccionara Rousseau “la sociedad lo hace malo”.

El instinto de conservación es naturalmente muy fuerte en el individuo y es ese el elemento el que sufre una metamorfosis y se manifiesta en conductas egoístas y mezquinas, individuos alienados, fuera de sí mismos, despojados de su condición social.

Lo dije en muchas ocasiones y lo repito aquí y ahora mismo: lo natural es ser cooperante, lo contra-natura es ser individualista, mezquino.

Se sabe, en la especie humana pesa la herencia y el ambiente para su desenvolvimiento, y podemos afirmar que el mundo en la actualidad es palmariamente un ambiente nefasto dada su penosa situación de crisis ecológica, moral, económica y política.

En tal situación los ojos se vuelven hacia los jóvenes, sinónimos de esperanza, de renovación,… ¡quien, sino ellos podrán enmendar tanto daño socio-ecológico!

Me gusta pensar que la juventud es espartana.

Ubiquémonos ahora en América Latina, lugar geográfico que exhibe más o menos la misma característica en cuanto al ambiente político, económico y social se refiera, y ello con los condicionantes que frenan la efectiva participación de los jóvenes en los asuntos decisivos de la vida.

¿Por qué hacemos referencia al ambiente y los condicionantes? Ya lo dijimos, frenan la participación, y entonces, en tales circunstancias, es muy difícil que el joven pueda manifestar su altruismo.

Alentamos a que la educación sea el vehículo que alimente el espíritu altruista y del tal modo expresarse en la sociedad a través de obras y esfuerzos que enaltezcan al joven y al mismo tiempo así su personalidad sea forjada en bien social.

Siguiendo al Lic. Luis Caputo en su estudio sobre la temática, denominada “Jóvenes rurales formoseños y los obstáculos a las prácticas participativas” nos permite comprender claramente los obstáculos del joven en el ámbito rural: “Para el caso de Formosa, las vivencias de juventud rural se dan en un ámbito de dominación política tradicional que no deja espacios de participación y en un contexto productivo erosionado por el difícil acceso a los mercados de los medios de producción, combinado con débiles acciones para el desarrollo rural, sobre todo, en cuanto a servicios sociales destinados a los jóvenes del campo”.

Allí precisamente el cooperativismo podría-si existiere la decisión política oficial-posibilitar la energía contenida y canalizarla hacia un desarrollo pleno.

Nos ilustra Caputo que los jóvenes “En esta situación, agobiado por la crisis, el joven rural no cuenta con instancias aglutinantes y menos aun aquellas que le puedan permitir instrumentar sus demandas y proyectos de vida”.

Por estas y otras razones no cejaremos en nuestra misión de promover el cooperativismo educacional como redención social y económica para construir un mundo mejor y sea posible el generoso despliegue altruista de los jóvenes.

Juventud ligada al cooperativismo nos sugiere que es la mejor fórmula de mejoramiento humano y en esa construcción está empeñada nuestra vocación educadora.

El altruismo supone actitudes y comportamientos organizados hacia el bien común, hacia el necesitado, hacia el desvalido, hacia el débil en procura de su protección y mejoramiento. Se trata en definitiva de una concepción de la vida en la que es preciso traspasar barreras que impiden accionar con los mejores impulsos humanos. Los jóvenes pueden hacerlo.


¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

jueves, 12 de agosto de 2010

Enfoques cooperativos; Hoy: LA TRÍADA DE LA ESPADA DE LA DIGNIDAD LATINOAMERICANA


Por José Yorg, el cooperario.

JOSE DE SAN MARTÍN – JUAN MANUEL DE ROSAS – FRANCISCO SOLANO LÓPEZ

*El 17 de febrero de 1.869, desde Southampton – Inglaterra – escribió Juan Manuel de Rosas a Roxas y Patrón en estos términos “Su Excelencia, el General José de San Martín me honro con la siguiente manda”, “la espada que me acompañó en toda la Guerra de la Independencia será entregado al General Rosas por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de la patria”. “y, yo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a S.E. el Sr. Mariscal Francisco Solano López, Presidente de la República Paraguaya y Generalísimo de sus Ejércitos la Espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible sostener esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido y sigue sosteniendo los derechos de su patria”.

Debemos conocer profundamente nuestra historia latinoamericana para despojarnos de falsas concepciones que nos apartan de un destino común, cual es la unidad latinoamericana, libre y soberana.

El sueño por una patria justa, libre y soberana no ha muerto, por el contrario, cobra fuerza y se consolida, sigue siendo el estandarte que guía los esfuerzos y la lucha emancipatoria que en diversas formas y maneras se están desarrollando en toda América Latina y en la que está entroncado el modesto aporte de TECNICOOP.

La transformación profunda de las estructuras económicas – sociales que se vuelque hacia un modelo distinto al actual es la respuesta de superación de la pobreza, la marginación y la insultante soberbia de los privilegios que ostentan los cipayos actuales.

La historia de las luchas de ayer, nos llegan hoy actualizados, porque es a partir de la traición y entrega de los antipatrias de siempre, como se explica nuestra disolución latinoamericana.

Las desigualdades y la exclusión social están en alza, las estadísticas sobre ella de un día al otro pierden actualidad. Enancado a esto-como si resultare poco-se ha desatado con virulencia inusitada una verdadera crisis ecológica provocando transformaciones inéditas de climas que arrojan perdidas de biodiversidad con la consecuente extinción de especies animales y vegetales que nos anuncian, en consecuencia, que la próxima especie a extinguirse será la humana.

Se habla, y mucho, casi en exclusividad diría, al aludir a la unión Latinoamericana, al sueño bolivariano, Sanmartiniano, Sucre, y corresponde así en verdad, sólo que debo insistir que es incompleto esa alusión lo que me ha llevado a preguntarme muchas veces si tal precepto incompleto proviene de mentes mezquinas o es simplemente una cuestión de marketing.

Mi amigo, el Dr. Enzo Di Tore Chartran-a quien rindo un histórico homenaje, suele soltar al viento esta proclama al hacer algún brindis ocasional, y que siempre suscribí: “¡Por una Indolatinoamerica libre y unida, sin más fronteras que los mares!”.

El Paraguay del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia y de los López – 1.811 – 1.870 constituyó un proceso concreto independentista, cuyas profundas raíces latinoamericana, de cuerpo y alma, nos interpelan implacablemente, pues devenimos tardos en aprender la lección que nos legaran.

La experiencia de las Estancias de la Patria constituyó un Plan cooperativo que instaurado en la estructura económica y social del Paraguay generó una conciencia patriótica con fuerte sentido de pertenencia comunal. Este modelo de gestión estatal solidario y comunal desarrollo el progreso más espectacular conocido en la época.

Tengamos bien presente que, mientras los ideales de emancipación y la necesidad de crear la Confederación de Estados Latinoamericanos, se desvanecía porque los verdaderos pro – hombres, como Sucre, San Martín, Simón Bolívar y otros eran traicionados y perseguidos, el Paraguay del Dr. José Gaspar Rodriguez de Francia y de los López – 1.811 – 1.870 – se mantuvo firme y concretando los ideales de justicia social.

De tal modo pues, la espada del General José de San Martín, conformó una tríada de la dignidad de América Latina, marcando una línea que debemos, porfiadamente, continuar con toda fuerza y entusiasmo.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!


*Fuente: “Fuego y Cenizas de la Memoria” – Luis Agüero Wagner

lunes, 9 de agosto de 2010

Enfoques cooperativos; Hoy: Rescatando un documento pontificio: “El reto de la reforma agraria.”


Por José Yorg, el cooperario.

En el año 1997 desde Roma el Consejo Pontificio de Justicia y Paz emitió el documento denominado PARA UNA MEJOR DISTRIBUCION DE LA TIERRA, El reto de la reforma agraria, documento que a mi criterio constituye una pieza fundamental para el abordaje de tan importante tema en Latinoamérica, pero de manera específica en Paraguay.

“Una actividad agrícola caracterizada por la apropiación indebida y por la concentración de las tierras en latifundios entorpece gravemente el desarrollo económico y social de un país”, afirma en un párrafo el escrito, que pareciera destinado a describir la realidad agobiante paraguaya.

Técnica y científicamente analizado la anterior aseveración, improbablemente se podría intentar tan siquiera en poner en duda esa verdad expuesta desde los campos de la economía, lo social y la política.

Está claro entonces que no se propugna una medida política de la reforma agraria desde una afiebrada posición ideológica, sino desde lo científico, sustentado además, desde lo humano, lo cristiano y lo moral.

Prestemos la debida atención al objetivo que nos señala: “se propone solicitar, a todos los niveles, una fuerte toma de conciencia de los dramáticos problemas humanos, sociales y éticos, que desencadena el fenómeno de la concentración y de la apropiación indebida de la tierra”.

“De frente a situaciones marcadas por tanta e inaceptable injusticia, el Pontificio Consejo Justicia y Paz ha pensado ofrecer este documento para la reflexión y la orientación, haciéndose intérprete de una doble solicitud, aquélla proveniente de los pobres y aquélla proveniente de los pastores: pronunciar, con evangélica franqueza, una palabra sobre las situaciones escandalosas, presentes en casi todos los continentes, respecto a la propiedad y el uso de la tierra”

. El documento presenta de forma sintética:
– una descripción del proceso de concentración de la propiedad de las tierras donde no está distribuida de forma equitativa;
– los principios que deben inspirar las soluciones de este grave problema, según el mensaje bíblico y eclesial;
– la solicitación de una reforma agraria eficaz como condición indispensable para llegar a un futuro de mayor justicia.

Condena del latifundio
La doctrina social de la Iglesia, basándose en el principio de la subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes, analiza las modalidades de aplicación del derecho de propiedad de la tierra como espacio cultivable y condena el latifundio como intrínsecamente ilegítimo.

Las grandes posesiones rurales están mediocremente cultivadas o reservadas baldías para especular sobre ellas, mientras que se debería incrementar la producción agrícola para responder a la creciente demanda de alimentos de la mayoría de la población, sin tierras o con parcelas demasiado pequeñas.

La enseñanza social de la Iglesia denuncia también las injusticias intolerables provocadas por las formas de apropiación indebida de la tierra por parte de propietarios o empresas nacionales e internacionales, en algunos casos apoyadas por instituciones del Estado, que, pisotean todo derecho adquirido y, a menudo, incluso los títulos legales mismos de posesión del suelo, despojando a los pequeños agricultores y a los pueblos indígenas de sus tierras.


Un apoyo real a la cooperación

En los programas de reforma agraria se debe prestar atención al papel decisivo desempeñado por la cooperación puesto que apoya el despegue y el desarrollo de las empresas agrícolas nacidas de la redistribución de las tierras.

Estas empresas deben enfrentarse, sobre todo en relación al mercado, a problemas complejos. Debido a la multitud de personas que responden a las condiciones de poder aspirar a la asignación de la tierra, en la mayoría de los casos el tamaño de las empresas no permite una utilización rentable de algunas tecnologías, como por ejemplo, las que son necesarias para hacer menos pesado el trabajo en el campo. Es difícil que estas empresas dispongan de los principales factores de producción, de los que a menudo no existe un mercado a nivel local o bien, si lo hay, tiene precios muy altos. Son graves, sobre todo, los problemas que tienen estas empresas para comercializar sus productos.

En la mayoría de los casos la comercialización está bajo el control de pocos comerciantes locales o bien no es factible porque, como ocurre con los nuevos productos, sobre todo si están destinados a ser transformados, no existe una demanda a nivel local.

En este tipo de realidad, el cooperativismo se convierte en un instrumento de solidaridad capaz de ofrecer soluciones eficaces. Bajo diferentes formas —cooperativas de servicios, de abastecimiento, de transformación, de comercialización— la cooperación permite realizar, según las necesidades, una utilización de las máquinas más difundida, una eficaz concentración de la demanda de los factores de producción y de la oferta de productos. Las cooperativas, por lo tanto, se convierten en la fuente de economías de escala y de formas de poder de mercado que conllevan un incremento de la competitividad de las empresas asociadas y que pueden llevar a abrir nuevos mercados para sus productos.

La cooperación es pues un instrumento muy valioso al permitir a las empresas, privadas o cooperativas, nacidas de la reforma, que cambien sus producciones y, de forma particular, al consentir el cultivo de productos de exportación sin que ello conlleve perjuicios para la economía local.

Invito, amigablemente, a leer y asimilar el documento desde el sitio: http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/documents/rc_pc_justpeace_doc_19980112_distribuzione-terra_sp.html

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!